La forma en que accedemos a la salud cambió. Hoy, gracias a la telemedicina, recibir
atención médica desde tu casa o lugar de trabajo es una realidad.
Este servicio te permite conectarte con un profesional de la salud en cuestión de
minutos, evitando desplazamientos, filas y largas esperas.
A través de una videollamada puedes obtener orientación médica, recibir órdenes,
renovar fórmulas o hacer seguimiento a tratamientos, todo con la misma
confidencialidad y respaldo que en una cita presencial.
Además, la telemedicina no solo representa comodidad, sino también prevención.
Permite detectar síntomas a tiempo, mantener controles constantes y acceder a
especialistas sin las demoras que tanto afectan el sistema de salud tradicional.
Dato útil: Algunos seguros de salud ofrecen atención médica 24/7 por teleconsulta, lo
que significa que puedes recibir orientación incluso en días festivos o fuera del horario
laboral.
El fin de año se acerca y con él las tan esperadas vacaciones. Ya sea un viaje familiar, una
escapada de fin de semana o una travesía internacional, lo último que queremos es que
un imprevisto arruine la experiencia.
Un seguro de viaje no solo cubre emergencias médicas en el exterior; también puede
incluir asistencia por pérdida de equipaje, cancelación de vuelos, accidentes o extravío
de documentos.
Tenerlo significa contar con un respaldo económico y logístico ante cualquier
eventualidad, incluso cuando estás lejos de casa.
Según cifras de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes, más del 70% de los
viajeros que enfrentan contratiempos no cuentan con cobertura de seguro, lo que
puede traducirse en gastos imprevistos de miles de dólares en atención médica o
reubicación de vuelos.
Consejo ARESS: Antes de viajar, revisa las condiciones del país o destino que visitarás.
Algunos lugares exigen contar con un seguro médico internacional para poder ingresar.
Muchas personas aseguran su vivienda, pero olvidan proteger lo que hay dentro. Tus
electrodomésticos, equipos electrónicos, joyas, instrumentos musicales y objetos de
valor también pueden estar cubiertos mediante un seguro de contenidos de hogar.
Este tipo de póliza protege tus pertenencias ante robos, incendios, daños por agua o
eventos fortuitos, incluso cuando estás fuera.
Además, puede cubrir el costo de reposición de los objetos afectados o compensarte
económicamente según el valor asegurado.
Más allá del respaldo económico, tener asegurados los contenidos de tu hogar te da
tranquilidad emocional: saber que, pase lo que pase, tendrás apoyo para recuperar tus
bienes.
Ejemplo: si se presenta una sobrecarga eléctrica y tu televisor o computador resultan
dañados, algunos seguros pueden cubrir su reparación o reemplazo, evitando gastos
imprevistos.